Su obra se enmarca en una constante indagación sobre la identidad latinoamericana. El estilo de sus primeras épocas (1998-2005) se caracteriza por un realismo social y un realismo mágico, fuertemente retratístico. Luego, inaugura en el año 2008, una nueva serie: Cosmogonías y sikuriadas, donde abandona el realismo de sus rostros para pasar a una figuración simbólica, de fuerte contenido narrativo, telúrico, mítico e imaginativo. Inspirándose fuertemente en el diseño cosmogónico amerindio y en el colorido del arte popular, logrando un estilo único y particular que la caracteriza.

Últimamente, la artista decide celebrar un nuevo ciclo biográfico con una serie llamada “Renacimiento”. Este concepto encierra junto con una reflexion de vida, un cambio en su estética, mostrando un estilo eclético. Con el eje puesto en el autorretrato y autobiográfico, retoma el realismo de las primeras etapas, y lo entremezcla con su particulares diseños simbólicos.Esta nueva etapa, actualmente en pleno proceso investigativo y de producción, hace hincapié en la figura de la mujer, artista, latinoamericana, fuerte y resiliente. Desdes su autobiografía intenta generar empatía con otras mujeres, contagiando la fuerza y la alegría de vivir a pesar de las numerosas pruebas que trae el destino.

Es de destacar dos producciones que ha realizado para el patrimonio público: los murales portátiles “Todos juntos del Parlamento Infantil de Villa Maria (2013)” y el cuadro del “Cura Brochero (2013) entronizado y colgado en la parroquia de San Francisco Javier, de la misma localidad. También ha realizado ilustraciones para Discos de artistas e ilustró dos libros completos para la Editorial Sudestada (Bs As); serie infantil “Descubri Miento (2016)” y “Pachamama para niños (2018)”.